Esta semana he pensado que como a veces hemos de atender urgencias oftalmológicas sería interesante hacer un repaso de algunas de las más frecuentes.

Lo primero hacer un recordatorio anatómico del globo ocular:

Conjuntivitis: quizá sea la causa más frecuente de ojo rojo, es la inflamación de la conjuntiva. Debemos diferenciar entre aguda, alérgica y bacteriana.

Hiposfagma: sangre acumulada entre la conjuntiva y la esclera. Se relaciona con una subida de tensión arterial o con maniobras de Valsalva (estornudos, tos, vómitos…). No hay ningún tratamiento específico, se reabsorbe con el tiempo. Es inocuo.

Blefaritis: inflamación del párpado, enrojecimiento de la zona, ardor, costras, picor… El tratamiento son las medidas higiénicas, se pueden aplicar compresas calientes varias veces al día. Es importante la prevención de su aparición manteniendo una higiene adecuada.

Uveitis: inflamación de la úvea (entre la esclerótica y retina). Debemos diferenciar entre uveitis anterior y posterior, siendo la primera la más frecuente.

Uveitis anterior

Uveitis posterior por toxoplasma

Queratitis: inflamación de la córnea, existen múltiples causas, las más frecuentes son por infecciones víricas o bacterianas, herpéticas… se observa hiperemia ciliar, normalmente no hay disminución de la visión, pupila miótica, Tyndall leve. El tratamiento depende de la etiología.

Cuerpo extraño: es muy importante la eversión del párpado para una correcta inspección, si el cuerpo extraño es metálico después de su extracción debemos rascar el halo metálico restante.

Ojo seco: generalmente no implica que el paciente tenga ningún otro problema, suele darse con la edad, los ojos no fabrican suficientes lágrimas para lubricar el ojo. Se trata con lágrimas artificiales.

Celulitis oftálmica: inflamación de los tejidos orbitarios, su etiología es infecciosa. Puede ser preseptal en la que se afecta solo el tejido palpebral subcutáneo y orbitária, ésta última más grave. Cursa con edema palpebral, exoftalmos unilateral, dolor periocular y quemosis conjuntival. Puede progresar muy rápidamente en pocas horas, su tratamiento comprende antibióticos intravenosos y el drenaje del absceso.

Celulitis orbitária

Celulitis preseptal

Herpes oftálmico: en muchas ocasiones encontraremos erupciones herpéticas en la piel alrededor del ojo hasta el borde nasal. Puede cursar con cefalea, dolor, sensación de cuerpo extraño, fotosensibilidad y fiebre. El diagnóstico se realiza con la captación de la dendrita herpética con la tinción de fluoresceina. Tratamiento Aciclovir  tópico al 3% 1/4h, antivirales orales Aciclovir 800mg/4h, valaciclovir 1g/8h o Famciclovir 250mg/8h o 750mg/24h durante 7-10 dias y analgésicos.

Episcleritis: inflamación de la episclera, normalmente bilateral, sin disminución de la visión. Más frecuente en mujeres. Si administramos una gota de adrenalina la hiperemia se blanquea. Remite espontáneamente pero puede beneficiarse de corticoides o antiinflamatorios tópicos. Sin tratamiento la afectación desaparece en 1-2 semanas.